Pero no tarde mucho en ordenar unos discos rayados para cenar, tu jugabas a dibujar las gotas de lluvia por la ventana y el teléfono no nos dejaba disfrutar el olor del otoño. Fue como viajar hacía casa, donde mi habitación todavía poseía el melón… el melón donde solíamos rayar.
Desearía estar encima de tus ojos cuando aun creía que escribías en ellos pero dejaste todo demasiado limpio y hoy te corto las piernas, te corto las piernas para que no corras más, para no verte irte como ayer…
Está encarcelado dentro de mi cajita roja, un crack, un cigarrillo y alcohol. Un crack, donde hice delicadamente el corte… para que no corras y regreses a casa, para que te quedes solo unos minutos aquí. Donde solía amarte, aquí, en esta cajita de recuerdos casi borrosos, pero ya no tienes tus piernas y no puedes correr en mi cabeza, no puedes estas inmóvil y otros recuerdos que si las tienen te pisaran y te hundirán mas…. Hasta que por fin seas solo un borrador, tarde tanto en dibujar tu rostro y hoy solo eres un borrador, un par de líneas frustradas.
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