viernes, 21 de enero de 2011

Abre tus brazos y suéltate el pelo. Que vengo buscándote.



E  U  F  O  R  I  A

Te quiero quitar de mis venas
De mis piernas
De mi sexo
Abrir tus brazos
Soltarte el pelo
Te quiero arrancar las caderas
Quiero besar tu cintura
Y ahorcarte en silencio
Maldita seas, maldita seas.

Mierda este virus ha arruinado literalmente mi vida, pero estoy totalmente orgullosa de tenerlo. Estoy orgullosa de ser tu portadora, mierda de desdicha, mierda de putada que eres. Hoy tuve un serio problema con la cobranza de mi existencia, tengo deudas y no he cargado mis balas. ¡Hay drexler! mis dedos bailan y busco en las grietas del corazón… como estaré de sola que estoy hablándole a una canción, pero pasa un segundo como pasa una página en blanco que no estrené, paso la vida buscando un verso que nunca encontraré. Milonga Paraguaya hoy encontré retazos de viejos pasos, pasos ligeros que no volverán a pasar por el mismo suelo. 

martes, 18 de enero de 2011

she´s so high




Estaba tan hambrienta la pelirroja, que se sentó al lado, al lado de todo y le comenzó a hacer el habla, entre murmullos y fumaderos. La muy puta  usa los tacones de mamá, las faldas cortas y sale por las mañanas sin el precio colgando de su cuello.

La vi por esos martes, estaba tan dura, tan alta, tan viva. Ella estaba muy elevada en sus sueños de cuna. En sus pesadillas. Abría la boca y mordía el minutero, prendía una risa y quemaba el reloj. ¿Podría acaso deslizarme en su mentira morada? Fa.la.si y desentonamos con el “as” si,  el “as” de espadas. Ella era muy negra, como el “as” de espadas. Y era la última carta que amé.

16 y 14


Mírame, que yo no quiero estar enamorada de tus mocosas letras porque les falta madurar un poco.

Tu:

Pajarito naranja.
Voz de clavel.
Nube de fresa.
Dijiste: cuando me veas, tu amor se irá.

Y se fue. Se fue a las arterias, a las neuronas, a tus ojos y a mi boca, ¿te lo escribo sin faltas ortográficas? Si, a mi boca… que hoy puede tatuar tu frente.

Recórreme, ave navaja
¿A dónde? ¿A dónde?
-Al lado del camino-       

Tú me llenarás de helio las pestañas y mis ojos serán cometas volando en tu silencio. Y nuestras comas, no son más que pausas devoradas por los besos. Puntos suspensivos para prolongar… una luz, una estrella.


écoute: http://www.youtube.com/watch?v=bjCjmp_TM6c&feature=related

jueves, 13 de enero de 2011

Carta al trovador

Era imposible despegar mis dedos del papel por mucho tiempo, los pájaros atormentados han huido de la pequeña cajita roja que me regalaste con formas de promesas y sueños. Leí tu carta y no me atreví a tocar ningún rincón de tu habitación, solo moví un par de zapatos viejos que tanto te gustaba usar y los guarde en mi pecho, he cambiado tanto. No sé si me encuentres, Soledad ha tomado mucho Litio para amedrentar su psicosis post terremoto, ha roto cartas, quemado corazones de papel, si azules, como los que dibujabas con lágrimas de amor en las paredes de nuestra habitación. Me has regalado tantas cosas, me regalaste por ejemplo este color índigo aquí casi en medio de mis senos, me regalaste nostalgias cristalizadas en pequeñas piedritas que solías hacer para colgarlas en mi cuello, aun guardo tu sabor en mi lengua y los cortes de tu navaja.

He fugado mucho antes que tu partieras, he planeado una de mis tantas fugas eternas, el cielo aquí se mueve demasiado y he dejado para siempre los químicos, estoy encantada,  enamorada de la manera en que puede girar el mundo con pequeñas cosas, se que tú sabías que había muerto, que me había tirado al río, que te deje una de mis tantas cartas, la más bonita, la que más me gustaba sobre tu mesita de noche  justo al costado de las colillas de cigarrillo y la cajita de fósforos donde solías ocultar la marihuana con la esperanza que salieras a buscarme, pero no lo hiciste.

Hoy llevo puesto el vestido azul que tanto te encantaba verme, el cabello corto y en mi mano esta el viejo paraguas con el que alguna vez nos conocimos, te extraño tanto y he cambiado.  Pero lo que no ha cambiado es el dolor que me causa recordar el brillo de tus ojos, y si también te odio, te odio mucho trovador, odio a tu maldito Quito, a tus prostitutas, el sabor a vino tinto barato que aun estoy forzada a comprarme, a tu lejanía y la manera abrupta en que esta que me mando a tirarme al río, si ese maldito bicho de drogadicto muriendo por tener ese rico “ego” entre tus manos me ha matado, fúmatelo, aspíralo, inyectártelo en las venas hasta que se te rompan los brazos para subirte a tu nube, a la mas puta de tus nubes donde solías aumentar tu egoísmo, pero lo que más odio es que hasta eso adoraba de ti, adoraba ver como disponías de mi y era todo un ritual verte partir de pronto con los pocos trocitos de papel crepe que lanzaba a tus cabellos cuando jugábamos en la cama. Tengo resaca y los días con lluvia me hacen escribirte en papel higiénico y ya se ha agotado todo, aquí en mi habitación tengo una ventana, creo que desde aquí puedo ver a la mas puta de tus nubes, esa que te olvidaste de recoger de tu habitación antes de marcharte, la más puta.